Obatalá y su tesoro

Los orichas celebraron una reunión y acordaron buscar comida cada cual por su lado para luego compartirla con los demás...
sigue...
|

Si perseveras, triunfas

Orula le aconsejó que se hiciera una limpieza en el cuerpo con chirebatá y le dijo que en el camino encontraría tres obstáculos, pero que no se desanimara que si hacía las cosas como él le había mandado, no tendría problemas...
sigue...
|

El fiestero

Transcurrieron varias semanas, las semanas se convirtieron en meses y Obatalá nunca decía cuándo se acababa de ...
sigue...
|

Paz entre dos titanes

Tantos fueron los chismes y tan grande fue la intriga, que los otrora inseparables amigos se disgustaron entre sí....
sigue...
|

El nacimiento de la guerra entre dos dioses

Una noche, Oggún, lleno de soberbia, amarró con sus cadenas a Changó mientras dormía
sigue...
|

¿Un trago antes de la pelea?

–Quiero pelear, pero sin prisa, porque nos sobra toda la vida. Bebamos primero. ¿No tienes sed?

sigue...
|

Fuego en la boca

En eso entró Dadá, la hermana de Changó y le preguntó algo. Cuando Oyá fue a responder le salieron llamas de la boca. La hermana del oricha se entusiasmó y le pidió a Oyá que le dijera el secreto.
sigue...
|

El rayo, un regalo de Olofin

Olofin mandó buscar a Changó, pero este no quiso ir ante su presencia porque estaba bailando en el güemilere.
sigue...
|

Gritos en el cielo

Changó, que salió último, pudo a duras penas cazar su ratón y para que no desconfiaran de él, se lo metió en la boca.
sigue...
|

Enfurecido

...el lugar, en apariencia apacible, resultó ser un verdadero infierno. La discordia reinaba entre sus habitantes...
sigue...
|

La deuda

Desde hacía algún tiempo, Orula tenía una deuda con Changó. Casi todos los días el dueño del rayo y el trueno pasaba por casa del viejo, para ver si ya estaba en disposición de pagarle.
sigue...
|

Oyá salva a Changó

En una oportunidad Changó se vio rodeado por enemigos que lo buscaban. Había perdido su caballo y, huyendo, llegó por fin al lugar donde vivía Oyá, allí nadie sabía que era esposa de Changó.
sigue...
|

Una prueba de amor

Changó, el dueño del rayo y el trueno, tenía tres esposas: Oyá, la que lo acompañaba a la guerra; Oba, la esposa fiel que atendía hasta sus más mínimos deseos y Ochún, la que endulzaba sus noches.
sigue...
|

Changó fue esclavo

Le vino tal alegría al escuchar que sería libre que se puso a tocar su tambor. Los que escucharon aquellos toques no pudieron resistir la tentación y salieron a bailar.
sigue...
|

Changó disfrazado

Changó llegó a un pueblo y después de alquilar una casa izó su bandera roja y blanca tan alta como la del rey de aquel lugar.
sigue...
|

Changó y su perro

A Oggún le gustaba tomar otí en un establecimiento que era propiedad de Yemayá, la esposa de Changó. Pero a Oggún le empezaron a ir mal los negocios y lejos de renunciar a la bebida...
sigue...
|

La ira de Changó

Osogbo no quiso darle un abó a Changó para que mejorara su suerte. Changó, cansado de la desobediencia de este, le lanzó un rayo y le quemó la casa.
sigue...
|

Changó conoce quién es su madre

Corriendo una de sus múltiples aventuras, Changó llegó a un pueblo donde reinaba una mujer. El hechizo que ejerció sobre el dueño del trueno no se hizo esperar, por lo que comenzó a cortejarla de inmediato.
sigue...
|

Changó se enamora del tambor

Oggún y Ochosi deseaban hacer algo que los alegrara y pusiera a todos a bailar, que produjera un sonido agradable, musical, para que llegara hasta el alma de cada cual.
sigue...
|

Intento de estafa

Changó se dirigía en su caballo hacia un pueblo que no había visitado jamás y donde nadie lo conocía. El corcel iba a galope tendido y la capa roja del oricha flotaba dándole al jinete su inconfundible aire de gran señor.
sigue...
|

Changó le teme a los muertos

La consolidada relación amorosa entre Changó y Ochún humillaba y enfurecía a Oyá. Al principio, ella bbuscaba la manera de ignorar la situación con la esperanza de que él pronto se cansaría de sus andanzas y regresaría a sus brazos; pero Changó no daba ninguna señal de tener la intención de no ver más a Ochún. Y Oyá, quien era una mujer resuelta, decidió poner fin a la infidelidad de Changó a su modo.
sigue...
|

Changó y Yemayá, casi amantes

Changó, rumbantelo como un güiro, siempre anduvo de fiesta en fiesta mostrando sin modestia sus dotes de bailarín, tamborero y conquistador. No se podía negar que era hermoso y apuesto y que con sus manos ponía al rojo vivo el cuero de los tambores...
sigue...
|

Oggán se va a vivir con Obatalá

Changó, que ambicionaba la posición de Aggayú, hechizó a Elegguá y seleccionó a un grupo de hombres para que interceptaran el barco y robaran las vituallas...
sigue...
|

Iroko da refugio a Yemayá y los Ibeyis

Iroko, que desde su altura todo lo observa, y que en sus ramas poderosas alberga a pájaros de toda clase como el mayimbe...
sigue...
|

Osain paga caro su amor por Oyá

Osain, orisha de la naturaleza y la naturaleza misma, cazador que con un sólo pie, un sólo brazo, ligero como el viento, maneja los arcos y las flechas con la misma maestría que un profesional...
sigue...
|

Los disfraces de Olokun

En la discusión por sus favores, Elegguá y Ochaoko se sacaron los trapos sucios, y Olokun se enteró de los errores que habían cometido. Olokun les advirtió entonces que la tierra tenía que prosperar, que lo malo tenía que acabarse y que tenía que haber tranquilidad...
sigue...
|

Aggayú Solá, el poderoso

Aggayú Solá era un gigante poderoso y temido: el dueño del río que se precipitaba desde lo alto. Acostumbraba ayudar a cruzar la corriente, pero siempre exigía que le pagaran...
sigue...
|

Yewá se retira al cementerio

Los framboyanes anaranjados y amarillos; los jagüeyes matizados de verdes y carmelitas; las ceibas cuyas ramas invocaban a Olofin; las rosas, las margaritas, las gardenias, las violetas; las pocetas con lirios que nacían en lo profundo del limo; los ríos con sus cataratas que formaban arcoiris...
sigue...
|

El amor incondicional de Obba por Changó

Al principio, su unión fue feliz. Changó dejó sus andanzas con Oyá y se dedicó por entero a Obba. En su palacio se respiraba bondad y tranquilidad. Obba bajaba todas las mañanas al río para ...
sigue...
|

Changó respeta a Oyá

Oyá estaba casada con Oggún, pero se enamoró de Changó y él la raptó...
sigue...
|

Ochún socorre a Orula

En mitad de la selva imaginaria de la tierra de los orishas, vivían Ochún, Oggún, Changó y Orula. Ochún, tan sensual, bella y erótica como liviana, vivía maritalmente con Changó, pero esto no le impedía flirtear con Oggún y con cualquier caminante que se perdiera en ese monte lleno de sorpresas.
sigue...
|

Yemayá demuestra sus poderes

Yemayá descansaba en el fondo del mar, jugando con las conchas y pececillos multicolores. Sentía una gran nostalgia por la vida en la tierra y soñaba con sus hijos a los que hacía tiempo no veía.

sigue...
|

Avatares de Changó

avatares del rey de la Santería... sigue...
|

Changó, Shangó o Shango

Descubrimos que Changó es parte de naturaleza vemos la luz del rayo atravesando el cielo y oímos el trueno arrollador. Es él el fuego que devasta los bosques y destruye casas; también la fuerza del fuego solar que permite la vida. Con su energía destructiva aniquila lo negativo, creando zonas fértiles y puras...
sigue...
|